Cáncer de vejiga

La vejiga se encuentra en el hipogastrio (zona inferir del abdomen). Es una bolsa a la que llega orina procedente de los riñones, se vacía al exterior de modo voluntario al contraerse y estar conectada con la uretra.
El tumor vesical representa el 10% del total de los tumores en el hombre, afectando en una proporción 4:1 al sexo masculino respecto al femenino. Se relaciona con el tabaco, con algunos productos químicos de ámbito laboral, como aminas aromáticas y la anilina, con infecciones por algunos parásitos en países subdesarrollados y con algunos fármacos como la ciclofosfamida y fenacetina.
La historia natural de esta enfermedad es la recurrencia (vuelve a aparecer).

Sintomatología

La hematuria (sangre en orina) indolora y con coágulos es la forma más común de presentación de este cáncer. También puede dar lugar a sensación constante de querer orinar, urgencia miccional, dolor uretral o disuria (escozor al orinar).

Diagnóstico

Normalmente ante la presencia de hematuria se indican 3 pruebas diagnósticas que son: citología urinaria, ecografía y cistoscopia (ver la vejiga desde dentro con ayuda de una cámara). Una vez diagnosticada la enfermedad se realizará una resección transuretral (RTU): bajo anestesia, normalmente intradural se reseca el tumor y se manda a analizar. Básicamente los tumores vesicales se pueden dividir en superficiales (la gran mayoría) e infiltrantes (aproximadamente 20%).

Tratamiento

Los tumores superficiales suelen controlarse periódicamente en consulta realizando ecografías y cistoscopias, añadiendo como terapia complementaria en ocasiones instilaciones vesicales (introducción en vejiga de unas sustancias que sirven, básicamente parar retrasar la recidiva de la enfermedad).
Los tumores infiltrantes cuando tras un estudio de extensión se comprueba que no hay metástasis a distancia, precisan de un tratamiento más agresivo, estando indicada la Cistectomía Radical: extirpación total de la vejiga derivando la orina hacia el exterior de diversos modos: creando una nueva vejiga con intestino, llevando directamente los uréteres hacia la piel, hacia sigma (saliendo la orina por el recto), etc. Este tratamiento puede ir seguido o precedido de Radio/Quimioterpia. Cuando los tumores infiltrantes tienen metástasis a distancia la opción quirúrgica deja de tener sentido y son terapias médicas las indicadas.